MIS COSAS DE JACA

Estas páginas van destinadas a todas aquellas personas que quieren a su ciudad, como me sucede a mí con la mía, Jaca. Hablaré, pues, de “mis cosas” esperando que alguna de ellas pueda ser también la tuya o, sencillamente, compartas mi afición por “colarme” entre el pequeño hueco que separa la memoria de la historia, lo general de lo particular o lo material de lo inmaterial. Estas “cosas de Jaca” están construidas a base de anécdotas , fotos de ayer y hoy, recuerdos y vivencias mías y de mis paisanos y de alguna que otra curiosidad, que me atrevo a reflexionar en voz alta. No es mi propósito, pues, ocuparme de los grandes temas de los que ya han tratado ilustres autores, es más bien lo contrario: quiero hacer referencia a rincones ocultos, héroes anónimos, huellas olvidadas, sendas por las que ya no se pasa, lugares que fueron un día centro de atención y hoy han sido relegados a la indiferencia, al olvido o al abandono; a unos escenarios donde se sigue representando la misma obra pero con otros actores.

CASA NAVARRO

Casa Navarro: fachada posterior 

Mi interés por este edificio viene de largo, creo que desde niño, pues siempre que pasaba por la calle del Carmen, ante el aire señorial de su fachada, me hacía las mismas preguntas:¿Quién vivirá aquí? ¿Quién construyo este edificio? Luego, con el paso del tiempo, me acostumbré y no le di más vueltas al tema, hasta que, hace un par de meses, cayó en mis manos una foto de la parte posterior del edificio y me volvió a cautivar... si cabe más que cuando era niño. Por ello, he querido saciar un poco esa curiosidad y de paso compartirla con vosotros.

A esta casa, de considerable altura para la época, que riva rivalizaba con la Torre de la Cárcel y con los campanarios de Jaca, le cupo el honor de ser la primera casa donde se introdujo un invento, algo inusual que hasta entonces no se había visto nunca por Jaca, y que la hacía entrar de lleno en la modernidad: el ascensor. Además, para la construcción del edificio no se reparó en gastos, pues, tanto en el exterior como en el interior, se utilizaron materiales de primera calidad, muchos traídos de fuera de Jaca y algunos incluso del extranjero.

El proyecto para la realización del inmueble fue fue presentado en el Ayuntamiento de Jaca, en octubre de 1925, siendo su propietaria doña Manuela Bautista Argachal, heredera de las fundiciones Bautista de Zaragoza, casada con Félix Navarro, militar de profesión e hijo ilustre con medalla de plata de la ciudad de Zaragoza. El único hijo del matrimonio, Arturo Navarro, educado en Francia en el palacete que tenían en Marsella, también militar, caso con Leonor Aldea Ugalde, hija de un empresario harinero de Aranjuez, fue destinado a Jaca. La construcción de la casa tiene como objeto albergar al matrimonio con sus diez hijos, al servicio doméstico y al resto de la familia. La casa fue obra de Marcelino  Secorum Orga, notable arquitecto, autor, entre otros proyectos, de la propuesta de reforma para ambas orillas del Ebro a su paso por Zargoza. Está ubicada en el número 22 de la calle del Carmen y su silueta, la que se ve en esta foto, fue, durante mucho tiempo, referencia obligada del paisaje que Jaca ofrecía por la vereda oeste, contribuyendo a la renovación estética de la arquitectura que se realizó en esta ciudad en las primeras décadas del siglo XX, tras el derribo de sus murallas, en 1915.


Plano:

 parte posterior del edificio


Plano:

fachada principal


Este edificio, con aires eclécticos, es una muestra
más de los  estilos
 historicistas 
propios de la 
época, en 
consonancia con otros, quizás más conocidos y estudiados como el Templete de Santa Orosia, la Casa Valero, la Casa Borau, la Casa y estudio del fotógrafo Francisco De las Heras, la casa de la familia Abad, la Casa del Marqués de la Cadena, el Casino de Jaca, algunas villas junto al paseo de, entonces llamado, Alfonso XIII, y coetáneo del Matadero Municipal (1925) y del Seminario (1926).
La fotografia inicial, la de la fachada posterior de la Casa-Palacio de los Navarro, como era conocida oficialmente, o "la Casa de la Paja", como la llamaban de manera coloquial los jacetanos, por el cultivo de trigo que se hacía en las eras, que por poniente llegaban hasta la muralla de la ciudad, fue tomada probablemente en 1926/27. En ella se puede ver la parte posterior del edificio que daba a poniente, y parte del bello jardín de estilo francés, donde sobresalían unos enormes cedros del Himalaya, de cuya presencia, las reformas posteriores, en aras de la especulación urbana, nos privaron para siempre.

Vista de la calle del Carmen años 50, a la izquierda el portal de Casa Navarro

También resaltan las impresionantes escaleras con elegantes balaustradas de inspiración Neobarroca, así como las dos torrecillas terminadas con una balconada, realizada a base de columnas y arcos de medio punto, y rematadas por sendos chapiteles piramidales, muy en la honda de edificios de la época.Parte de esa balaustrada de las escaleras se ha vuelto a reubicar en balcones y ventanas de la nueva fachada meridional del edificio, levantada en 1979, previa apertura de la calle de Correos.


Parte de la balaustrada
reubicada en la nueva fachada
de la calle Correos.
En esta esta misma fachada,y también reubicados, aún se pueden ver,a ambos extremos de la parte superior, los arcos y parte de los dos chapiteles que remataban las torrecillas de la fachada posterior. 


Arcos y parte de los chapiteles que remataban 
las torrecillas de la fachada posterior

La fachada principal, la que da a la calle el Carmen, se conserva bastante fiel al proyecto inicial, tan solo se modificaron en obras posteriores los elevados zócalos  inspirados en palacios renacentistas que había a cada uno de los lados de la puerta, que recardaban  a su vez a los que podemos ver en la Casa Consistorial y sobre los que había sendas ventanas, hoy sustituidas por puertas para locales de negocios.


Fachada principal

Detalle de las 
columnas y capiteles
Llama poderosamente la atención el portal de inspiración Neorrenacentista, con un par de columnas pareadas que enmarcan la puerta de acceso. Estas columnas de fuste liso y monolítico, hechas de mármol rosado italiano y que los dueños hicieron traer desde Civitavecchia, (vía Barcelona –Jaca), tienen unos originales capiteles de bronce fundido en una sola pieza.




Sobre los fustes de  las columnas de la derecha, y a modo de anécdota, Alicia Navarro, señora más que  octogenaria , habló de la existencia de cuatro disparos sobre los fustes, producto de una refriega que tuvo lugar en dicha calle en diciembre de 1931, coincidiendo con los acontecimientos de la sublevación de Jaca, cuando dirigía la alcaldía D. Pío Díaz.Sobre los tres pisos restantes, y pilastras de inspiración clásica, cuelgan dos amplios y elevados balcones sobre los que se abren tres vanos con arcos de medio punto sobre cuatro columnillas salomónicas.


Chapitel reubicado
en la azotea


Ventanas de la
escalera interior
En el interior, decoran la escalera unas elegantes ventanas modernistas, realizadas con el más riguroso estilo artesanal de un ventanal del medievo. 
En la azotea se pueden ver los chapiteles orientados hacia el sur. 


Decoraración en estilo neoárabe  de una habitación que quedó al descubierto cuando se modificó la fachada de la Casa Navarro y  que da a la actual calle de Correos.







12 comentarios:

  1. Muchas gracias por la magnífica investigación Valentín. En ésta casa nacimos y nos criamos mis hermanos y yo.
    Evidentemente la feroz especulación hizo mella en el edificio, desapareciendo el magnífico jardín de estilo francés que existía en la parte posterior de la casa hacia poniente con unos enormes cedros del Himalaya.
    El día de Viernes Santo veíamos pasar la procesión de Semana Sana justo por delante de nuestro entresuelo.
    Todavía en mi retina la imagen de los suelos de tarima y las contraventanas y puertas lacadas en blanco y unos techos que a los ojos de un niño se veían de una altura interminable.
    Mis recuerdos de la infancia y todas las enfermedades típicas de la época que ahora no se sufren, están unidas de modo indisoluble a ésta casa. Para mi siempre entrañable y mágica.
    Un abrazo.

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    1. Hola Joaquin, soy Pilar Navarro, esa era la casa de mis abuelos de mi padre y de mis tías. Me gustaría saber quien eres, ya que de mi infancia en esa casa no recuerdo a nadie con este nombre. Mi email Pilarn54@gmail.com.
      Saludos,

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  2. Gracias a ti, Joaquín. La casa merece estar incluida entre los edificios mas bellos e interesantes de Jaca. Y como tu dices es una pena que no se haya conservado integramente. Espero con este pequeño recuerdo contribuir a ese reconocimiento y no descarto añadir algo más de su historia.

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  3. El artículo me ha parecido muy documentado e interesante. Me ha llamado la atención el sobrenombre de esta palaciega construcción "casa de la paja" ¿se sabe a qué se debe?

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    1. Sí, tras el edificio habia unos campos que llegaban hasta la muralla de la ciudad, que por el oeste, pasaba a unos 80m. La proximidad a la paja acumulada tras las tareas propias de de las labores del campo dieron origen a ese nombre, "Casa de la Paja".

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  4. Joaquin,soy Alicia Soto Navarro,nieta de Arturo Navarro,hijo de Manuela Bautista y Felix Navarro.He vivido siempre en casa Navarrro,siendo actualmente la única descendiente,propetaria de parte de la casa que aún vive en ella.No recuerdo a ningún Joaquin que viviese en casa, al menos que perteneciera al servicio domestico que vivian en la parte baja del edificio.Me encantaria que me dijieses quienes son tus padres para acodarme de ellos.Un saludo..

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    1. Soy Joaquín Carrasco Almazor, hijo del entonces teniente Joaquín Carrasco Ramos y de Pilar Almazor Blanco, hija de Don Agustín Almazor Llena que también vivía en la casa. Un cordial saludo Alicia.

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  5. Actualización de datos.Gracias al nieto de Alicia Navarro

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  6. Recuerdo cuando comenzó la reforma de la casa. De los cedros del himalaya (eran dos, creo), al menos uno de ellos, no fue talado. Rodearon sus raíces con cemento y lo sacaron con una grúa y un camión. A mi me pareció una operación complicadisima. ¿Alguien sabe donde fue o fueron a parar esos árboles?

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  7. Pues yo tampoco lo sé. Gracias por tu aportación.

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  8. El cedro lo trasladade a una plaza en la calle Capitán José Soto López de Uribe,mi padre,el pobre vivió durante unos años, pero poco a poco se fue secando.Una lastima,lo intente, pero no aguanto.Un saludo.Alicia Soto Navarro.

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